Recuperarse en salud mental: desmontando mitos y realidades
¿Qué significa realmente la recuperación en salud mental?
Cuando hablamos de recuperación en salud mental, surgen muchas ideas preconcebidas sobre lo que esto implica. Recuperarse no significa alcanzar un estado permanente de felicidad ni la ausencia total de síntomas. Más bien, es aprender a gestionar nuestras emociones, desafíos y vulnerabilidades de una manera saludable y sostenible.
Recuperarse es aprender a vivir mejor
Recuperarse significa desarrollar una relación más amable y comprensiva contigo mismo, reconociendo tus límites y fortalezas. Es construir habilidades para navegar momentos difíciles, aprender a pedir ayuda cuando la necesitas y tomar decisiones conscientes sobre tu bienestar emocional.
Lo que la recuperación no es
No implica perfección emocional.
No significa mantener una estabilidad constante.
No se trata de un proceso lineal: habrá días de avances y otros de retos.
La resiliencia como parte del camino
Es vital entender que la recuperación no es sinónimo de ausencia de recaídas o altibajos. Es, más bien, la capacidad de afrontar estas situaciones con mayor resiliencia y menos juicio hacia uno mismo.
Un proceso único y valioso
Cada proceso de recuperación es único y merece respeto. Recuperarse es un camino en constante evolución, donde cada paso hacia adelante cuenta, incluso cuando parezca pequeño. Es un acto de valentía, crecimiento personal y profunda humanidad.

Dra. Nicole Ottenwalder
Psiquiatra. Egresada como Doctora en Medicina de la Univeridad Iberoamericana (UNIBE), también Especialista en Psiquiatría (MIR) del Germanes Hospitalaries, Hospital Sagrat Cor, Serveis de Salut Mental en Martorell, Barcelona, España y Médico Asistente de la Unidad de Psiquiatría de Enlace del Servicio de Psiquiatría del Institut Clínic de Neurosciènces (ICN) del Hospital Clínic de Barcelona, España.


